domingo, enero 06, 2008

La soledad, eso es lo que cuenta, lo que remueve nuestras vidas. Las distancias conmueve la soledad. Todo es una seguidilla de limitantes para dejar de sentirse solo. Camino rumbo al sol. La vida es una paradoja que no deja de sentir. Todo es una rutina que crea un estado de conciencia inconciente, porque al final del dia, estamos mas solos de cuando nos fuimos ahogados en el mismo transporte de siempre. Porque estoy rodeada de gente, y nadie me habla. Nadie me conoce, ninguno conoce mi historia. Ninguno siente lo que yo, la maldita conciencia de estar solos. Porque llegan a sus casa a reconfortarse en un hogar, sus familias. Solo algunos se me quedan mirando, y reconocen en mi mirada, la anhelante agonia de la soledad.

Las calles de esta ciudad son preciosas, una arquitectura invaluable, tanto que los turistas repletan las veredas para capturar en sus camaras costosas las hermosas siluetas de los edificios que abrazan la calle.

Es tarde, camino por la calle azulada, hay poca gente. Las vitrinas aun conservan su brillo de luces de mostrador. Hay banquillos y corre una fresca brisa, que se cuela por mi carne, y se lleva la amargura. Me hace sonreir, me siento libre... y luego lo oyo. Un leve llanto, casi imperceptible viene desde un gran basurero. Siento miedo, pero no puedo ignorarlo, me esta llamando. Asomo mi cabeza sigilosamente... y ahi esta: un bebé muy pequeño, se nota que tiene dias solamente...

No lo dudo, ni siquiera lo pienso. Lo tomo en mis brazos y lo arropo con mi abrigo, el abrigo de mi cuerpo.El bebé esta tiritando de frio, y lo mas probable de hambre.

Lo llevo a mi casa, necesita calor. aproveche de comprar pañales en el camino... Llora tanto. se arrima a mi pecho. Mis pezones se endurecen, lo acerco a uno de mis pechos y el bebé empieza a mamar. Succiona con tal fuerza que me duele... y lo siento.... veo con mayor atención, y de mis pechos emana leche.

Mi corazón late fuertemente, el bebe ya no llora, y yo sollozo desconsoladamente.

Ya no me siento sola.

3 comentarios:

La Palo-ma dijo...

Estoy comentando no llorando...

Soleeeedad
que cosa no?
Inevitable..

El pariente que llega cuando no queremos ver a nadie

plum!

saludos!

Jorge Ampuero dijo...

Una prosa bien lograda y precisa para un relato que convence y conmueve. Me gustó mucho, tanto que hasta me dan ganas de ser el BB que rompa los blandos cristales de esa soledad que se aroma entre tus pechos...

Un abracito :D

Terror Clown dijo...

Bueno me gusto mucho, el desenlace.
Y sobre la soledad, e algo que simpre esta ahí, muchas veces no nos percatamos de que = que la muerte, la soledad siempre esta con nosotros, lo que pasa es que cuando estamos solos, notamos us precencia.

Saludos